viernes, 30 de enero de 2009

¡Qué frágil!

Será la edad o el tiempo que pasa muy rápido, pero estos días me ha dado por filosofar más de la cuenta. Quizás por eso me bajaron las ganas locas de hacerme un blog, cosa que ya había hecho antes, pero jamás consideré, porque inicialmente fue una imposición de un ramo que tuve en la universidad y bueno...cuando me obligan a algo, me da fobia.
Después de mi experiencia en el cine, el tema de "ser sola" me da vuelta en la cabeza con más frecuencia de lo habitual, y más todavía después del episodio que vivió una de mis mejores amigas.
Hace dos días que no sabía nada de mi amiga, "la Chica". Por esas cosas casi divinas, la eché de menos, porque no se conectaba a msn ni a facebook, y habíamos quedado de juntarnos el miércoles. Le dejé un mensaje en facebook, el cual me respondió con toda calma: AMIGA, ESTOY BIEN, ME VINO UN SOPONCIO, DE PURA EMOCIÓN, PERO ESTOY BIEN. Por soponcio yo comprendí que era una de las famosas crisis de pánico que le vienen (supuestamente) hace dos años, por las cuales había estado en tratamiento con psiquiatras y psicólogo.
Cuento corto, NUNCA FUERON CRISIS DE PÁNICO...lo que tenía eran arritmias y taquicardias, producidas por una malformación que tiene en el corazón (con la cual ella nació y fue operada a los 4 años). Y el miércoles calló en la clínica por que las pulsaciones por minutos subieron a tal extremo, que creían que estaba casi al borde de reventar, literalmente. Estuvo con esa aceleración como 36 horas...mucho tiempo.
Cuando supe el jueves en la mañana de esto, me pasé los mil y un rollos, por que claro, las primeras informaciones que a uno le llegan nunca son completas, entonces lo que supe al comienzo fue que ella estaba en la clínica, con arritmia y vigilada por un escuadrón de médicos; se manejaba la idea de que hasta podía tener un coágulo en el corazón.
En 20 minutos pasaron por mi cabeza todas las películas dramáticas que se pueden imaginar. Me vi organizando eventos para juntar plata para la operación de transplante de corazón y hasta pensé lo peor...un velorio.
En fin. Este episodio de vida y muerte me puso en la cabeza de nuevo el asunto de la soledad. ¿Qué hubiera pasado si esta crisis me hubiese sucedido a mi? ¿quién me habría rescatado? ¿habría ido a la clínica sola?¿habría llegado a la clínica?
Que feo es darse cuenta que en verdad eso de estar sola no es tan lindo después de todo. O sea, tiene sus cosas buenas, que de verdad son exelentes. Pero en casos extremos como estos, no son nada de agradables. Nadie te cuida, nadie te hace nanai, nadie se preocupa...
No quiero decir que en la realidad no tenga a alguien...todos tenemos "alguien"...pero estan lejos...mi familia está lejos (a casi 400 kilómetros de acá) y somos bien apegados, pero el apego no llega tan lejos como para rescatarme en casos de eventos desafortunado. Por eso debe ser que soy tan independiente, pero abuso de la generosidad de mi mamá cada vez que la veo, dejo que ella me haga todos los trámites que no quiero hacer (cuando estoy en mi casa, la que está lejos) y no me quejo. Me dejo querer no más...
Pero el tema de fondo es otro. Estar sola no siempre es lindo. Soy sana y jamás me ha pasado nada malo, pero ¿y si pasa? no es que pretenda ser dramática, pero hay que ponerse en el caso de todo. O sea, por algo la gente compra su espacio en los cementerios, ¿o no? Obviamente mi dramatismo no llega a ese extremo, nunca tanto, total, si me muero les dejo el cacho a los que viven...si ya voy a estar muerta...
Pero en caso de que no me quiera morir, de que tenga fiebre, vómitos, dolores, mareos, taquicardia, desmayo...
Es complejo el tema en realidad. Esto de optar por vivir sola es fuerte. Aunque en la práctica eso de "optar" en mi caso se dio más bien por casualidad, que yo motivé...pero ese es tema para otro post.
Bueno...mejor no sigo pensando...hace mal y no te permite avanzar...

miércoles, 28 de enero de 2009

Contacto conmigo

Debo reconocer que hay veces que cuando uno vive solo se aburre un poco de llegar a encontrarse con nadie a su casa. No es que no disfrute de "nadie", al contrario, soy adicta a estar sola, llegar a mi casa y que no me molesten ni me exijan cosas que no quiero hacer.

Es sólo que a veces uno quisiera contarle a alguien lo que hace durante el día, aunque no haga mucho. Y otro de los problemas de vivir sola, es que uno se acostumbra a eso y cuando llega el minuto de compartir con otro lo que ansiosamente deseó compartir, se da cuenta que sencillamente no quiere hablar, que se acostumbró a estar solo. Es una gran desilusión darse cuenta que es mejor llegar al silencio del hogar que al silencio del hogar con alguien a quien no le quieres hablar, no de mala persona, sino simplemente porque no tienes ganas.

Y fue pensando en esto de la soledad y sus complicaciones cuando me dieron ganas de aprovechar mi solteria, de no tener que darle explicaciones a alguien y de tener un sueldo para mi solita.

Primero, me fui a comprar. Me di cuenta que compré compulsivamente cosas que en verdad no son necesarias, pero me autoconvencíde que lo eran. ¡Qué fuerte es la mente!

Cuando terminé mi impulso consumista, vi el reloj y era demasiado temprano para irme a la casa, así que fui a hecharle un ojito a la cartelera del cine. Me metía ver "Crepúsculo". Como ya había leído el libro y me pareció interesante (novela adolescente que me dejó cautivar sólo por la temática vampirezaca, que ilusamente pensé tenia más desarrollada), decidíentrar. Y me llevé dos sorpresas, que incluso me dieron risa.

La primera y más sencilla, es que la película es horrible. Es similar al libro, pero sin detalles, que son justamente los que salvan al libro del completo fracaso. Malos actores, pésimas interpretaciones y horrible maquillaje; creo que ni en Entrevista con el Vampiro los vampiros habían sido tan feamente prostituidos. La imagen de los pobres fue totalmente abusada y distorcionada. En realidad esta película merece un post exclusivo para referirme a esto, pero no puedo dejar de mensionar que parte de mi asombro fue la poca delicadeza del director general y del director de arte: SI VAN HACER UN PRIMERISIMO PRIMER PLANO, PREOCUPESE DE QUE NO SE NOTE EL MAQUILLAJE Y LOS LENTES DE CONTACTO. En fin.

Y lo segundo y más complejo que me llamó la atención fue que no era la única mujer sola viendo esta historia mal actuada. Resulta que al entrar al cine, obviamente por la época estival, estaba llena la sala de adolescentes gritones tirando palomitas. Busqué con la vista algún puesto vacio y me fijé que había uno justo al medio (en el sector que me gusta). Era el único, entre medio de dos butacas ocupadas.

Subí las escaleritas y para mi sorpresa, las dos personas que estaban ahí (una separada de la otra solo por una butaca) eran dos mujeres. Pregunté si estaba ocupado y al ver respuesta negativa, me instalé con mis palomitas y bebida. Miré para los lados y podrán creer que de toda la fila, ¡¡no había ni una pareja!!, ni de pololos ni de amigos o amigas... al parecer eran solo personas que habian ido a canalizar sus angustias y frustaciones en una cita con ellos mismos, tal como lo estaba haciendo yo.
Ahí me di cuenta que tal vez esto de andar solo es un proceso natural que se esta dando en nuestra sociedad, al convertirse en individualista y ruidosa. Buscamos un minuto de silencio solo para nosotros, porque aunque llegues a tu casa y no haya nadie, el ruido de tus pensamientos tambien molesta...la mejor forma de no escucharlos es con la distracción. Y como en estos tiempos no hay tiempo para muchas cosas y los pocos amigos que uno tiene andan cada uno en lo suyo, el cine es la mejor opción.

Como esto de ver tanta gente sola en una sala de cine me llamó la atención y me dio risa, le mandé un mensaje de texto a mi mejor amiga para comentarle esta observación y se riera conmigo. Ella, a pesar de no tener mucha experiencia de vida, es muy sabia y de entre sus más profundos pensamientos salió una respuesta clara y sencilla: "el cine es el hombre ideal, no hincha, te acompaña y no pide nada a cambio y lo más importante, no intenta engrupirte".

Como sea... hoy aprendí que la imagen de los vampiros debe ser protegida por aquellos que creemos en el mito de la sangre eterna y además comprendí que de verdad los "solos" no estamos tan solos en esta ruidosa ciudad.