Será la edad o el tiempo que pasa muy rápido, pero estos días me ha dado por filosofar más de la cuenta. Quizás por eso me bajaron las ganas locas de hacerme un blog, cosa que ya había hecho antes, pero jamás consideré, porque inicialmente fue una imposición de un ramo que tuve en la universidad y bueno...cuando me obligan a algo, me da fobia.
Después de mi experiencia en el cine, el tema de "ser sola" me da vuelta en la cabeza con más frecuencia de lo habitual, y más todavía después del episodio que vivió una de mis mejores amigas.
Hace dos días que no sabía nada de mi amiga, "la Chica". Por esas cosas casi divinas, la eché de menos, porque no se conectaba a msn ni a facebook, y habíamos quedado de juntarnos el miércoles. Le dejé un mensaje en facebook, el cual me respondió con toda calma: AMIGA, ESTOY BIEN, ME VINO UN SOPONCIO, DE PURA EMOCIÓN, PERO ESTOY BIEN. Por soponcio yo comprendí que era una de las famosas crisis de pánico que le vienen (supuestamente) hace dos años, por las cuales había estado en tratamiento con psiquiatras y psicólogo.
Cuento corto, NUNCA FUERON CRISIS DE PÁNICO...lo que tenía eran arritmias y taquicardias, producidas por una malformación que tiene en el corazón (con la cual ella nació y fue operada a los 4 años). Y el miércoles calló en la clínica por que las pulsaciones por minutos subieron a tal extremo, que creían que estaba casi al borde de reventar, literalmente. Estuvo con esa aceleración como 36 horas...mucho tiempo.
Cuando supe el jueves en la mañana de esto, me pasé los mil y un rollos, por que claro, las primeras informaciones que a uno le llegan nunca son completas, entonces lo que supe al comienzo fue que ella estaba en la clínica, con arritmia y vigilada por un escuadrón de médicos; se manejaba la idea de que hasta podía tener un coágulo en el corazón.
En 20 minutos pasaron por mi cabeza todas las películas dramáticas que se pueden imaginar. Me vi organizando eventos para juntar plata para la operación de transplante de corazón y hasta pensé lo peor...un velorio.
En fin. Este episodio de vida y muerte me puso en la cabeza de nuevo el asunto de la soledad. ¿Qué hubiera pasado si esta crisis me hubiese sucedido a mi? ¿quién me habría rescatado? ¿habría ido a la clínica sola?¿habría llegado a la clínica?
Que feo es darse cuenta que en verdad eso de estar sola no es tan lindo después de todo. O sea, tiene sus cosas buenas, que de verdad son exelentes. Pero en casos extremos como estos, no son nada de agradables. Nadie te cuida, nadie te hace nanai, nadie se preocupa...
No quiero decir que en la realidad no tenga a alguien...todos tenemos "alguien"...pero estan lejos...mi familia está lejos (a casi 400 kilómetros de acá) y somos bien apegados, pero el apego no llega tan lejos como para rescatarme en casos de eventos desafortunado. Por eso debe ser que soy tan independiente, pero abuso de la generosidad de mi mamá cada vez que la veo, dejo que ella me haga todos los trámites que no quiero hacer (cuando estoy en mi casa, la que está lejos) y no me quejo. Me dejo querer no más...
Pero el tema de fondo es otro. Estar sola no siempre es lindo. Soy sana y jamás me ha pasado nada malo, pero ¿y si pasa? no es que pretenda ser dramática, pero hay que ponerse en el caso de todo. O sea, por algo la gente compra su espacio en los cementerios, ¿o no? Obviamente mi dramatismo no llega a ese extremo, nunca tanto, total, si me muero les dejo el cacho a los que viven...si ya voy a estar muerta...
Pero en caso de que no me quiera morir, de que tenga fiebre, vómitos, dolores, mareos, taquicardia, desmayo...
Es complejo el tema en realidad. Esto de optar por vivir sola es fuerte. Aunque en la práctica eso de "optar" en mi caso se dio más bien por casualidad, que yo motivé...pero ese es tema para otro post.
Bueno...mejor no sigo pensando...hace mal y no te permite avanzar...
